Esta es la mejor calefacción que puedes usar para ahorrar

Descubre cuál es la opción que mejor se porta con tu factura y con el medio ambiente

Llegan los meses de frío y cada año se repite la misma historia. Hace frío en casa y lo que más apetece es un hogar cálido, pero preocupa que se dispare el consumo en la factura de la luz.

Por eso la mejor inversión que se puede hacer es en emisores térmicos bajo consumo. Estos radiadores eléctricos son una compra inteligente como alternativa a tener calefacción central en toda la casa. Los hay de diferentes tamaños y potencias, y la ventaja es que uno de tamaño compacto ocupa poco espacio y es más que suficiente para calentar una habitación de tamaño considerable.

Su gran aliado en el control del consumo es la posibilidad de un termostato mediante el que podemos regular la temperatura que queremos alcanzar en el habitáculo. Una vez que la temperatura llegue al objetivo, el radiador se apaga, colaborando al ahorro en la factura a la vez que es eficiente en su función de mantener el espacio caliente.

Bajo consumo gracias a una gran eficiencia energética

Utilizan un sistema de convención para calentar el aire. El aire frío pasa por debajo y se calienta saliendo por la parte superior, sin necesidad de combustible como aceite o gas. Y esto con un certificado de eficiencia energética. Calentar rápido y consumir muy poco, ¿qué más se puede pedir?

Algunos de los modelos tienen incluso un modo para programar qué días de la semana y en qué franja horaria queremos que se activen. De esta forma podemos planificar que la casa esté a una temperatura aceptable cuando lleguemos, sin necesidad de encender todos los radiadores a la máxima potencia para entrar rápido en calor. De igual manera podemos programarlo para que se apague a una hora determinada y así controlar el gasto de una forma fácil, a la vez que estamos contribuyendo al cambio climático con un consumo inteligente.

Múltiples opciones para adaptarlo al hogar

Es posible encontrar modelos que se pueden colocar en una pared u otros móviles para situarlos donde nos convenga. Los hay incluso con mando a distancia para hacernos la vida más cómoda.

Su principal ventaja es el bajo consumo. Uno con potencia de 1500w es suficiente para calentar una habitación de 17 a 24 m2. La eficiencia de estos aparatos permite que se note un ahorro en la factura anual, y el hecho de que puedan programarse es una característica que le sitúa por delante de otro tipo de radiadores o calefactores.

Consejos para mantener el calor en casa

Las juntas de las ventanas son un elemento muy importante. Por ahí se pierde mucho calor a la vez que se permite que el frío se cuele en el hogar. Y si se puede contar con una doble ventana o sustituir el cristal por uno tipo climalit, mucho mejor. Las ventanas y las puertas principales deben estar siempre bien selladas, por ahí es por donde se pierde más calor. Son un elemento clave para aislar una casa.

Casi el 40% del calor de un hogar se escapa por esas rendijas. Un cojín de puerta, además de ser un elemento decorativo, es mucho más eficiente de lo que parece. Las cortinas gruesas y las persianas, también contribuyen a aislar bastante. Además, alfombras o paneles de madera en las paredes refuerzan ese clima cálido que se logra con la calefacción.

Es fundamental mantener un calor constante, porque si dejamos que la casa se enfríe demasiado necesitaremos consumir más energía para calentarla de nuevo.